En un radio de menos de un kilómetro el polideportivo
Gallur, la instalación básica de Los Cármenes, y el campo del Racing
Garvin compiten en abandono, destrozos, suciedad y absoluta dejadez por
parte del equipo de Gobierno.
Ángel Pérez: "Estas situaciones no
hacen más que reafirmarnos en que una ciudad no debería celebrar unos
Juegos Olímpicos si previamente no garantiza a todos sus ciudadanos las
mejores condiciones para la práctica deportiva".
En la
presentación del dossier olímpico en Lausanne no se vio, pero los
vecinos de la calle Alhambra, Gallur y aledaños pueden verlo a diario.
Instalaciones deportivas abandonadas desde hace años, destrozadas, sin
luces, con los tejados de los vestuarios sin tejas, las puertas de las
tomas de luz abiertas, basuras, escombros, hogueras, peligroso hierros
oxidados que emergen del suelo y, en suma, todo aquello que se pueda
imaginar para imposibilitar la práctica del deporte base. Ese que no da
medallas ni fotos pero que los ciudadanos costean para contar con un
servicio y no para pagar primero su construcción y luego los arreglos,
si llegan, derivados de la absoluta desidia de quienes tienen que velar
por ellos.
Llueve sobre muy mojado. En febrero de 2010 el Grupo
Municipal de IU ya denunciaba el pésimo estado de la ampliación del
polideportivo Gallur. Hoy, tres años más tarde, sólo ha hecho que
empeorar. Los vestuarios siguen destrozados. Con las bombillas rotas, el
tejado en claro estado de deterioro, los techos quemados, las paredes
sucias y rodeados de basura. Por si fuera poco grandes postes de la luz
están tirados en los laterales entre la maleza.
“Es muy grave,
apunta el portavoz municipal de Izquierda Unida, Ángel Pérez, que el
dinero de todos los vecinos se tire de esta manera y haya que resolver
la situación de deterioro, si es que alguna vez se hace, sacando más
dinero de los mismos bolsillos que pagaron la instalación y
posibilitaron las fotos de las inauguraciones”. “Es más que probable que
los mismos, o quienes les han sucedido en el cargo, hoy ya no se
hicieran esas fotografías”.
En el caso del campo del Racing Garvin
en mayo de 2011 el Ayuntamiento se percata de que es un terreno
municipal y promete arreglarlo. Por supuesto no lo hizo hasta el punto
que un núcleo chabolista se asentó en sus terrenos. En el Debate del
Estado de la Ciudad del pasado 7 de junio el propio Ángel Pérez se hizo
eco de esta situación. Casualmente en la primera semana de julio se
envían máquinas para demoler las infraviviendas, se levanta la tierra
pero ni siquiera se retira la basura, sólo se remueve y se coloca una
valla nueva. El resultado es que, a día de hoy, parece un campo de
minas.
Algo de mejor suerte, por lo menos el terreno del campo es
medianamente uniforme, corre la instalación básica de Los Cármenes que
cuenta con dos campos de fútbol, una pista de fútbol sala y otra de
baloncesto. Todo ello decorado con matorrales y malas hierbas que los
rodean, restos de incendios y barbacoas, carbón incluido, escombros,
basuras y desperdicios.
“Lo hemos dicho antes y estas situaciones
no hacen más que reafirmarnos en que una ciudad no debería celebrar unos
Juegos Olímpicos si previamente no garantiza a todos sus ciudadanos las
mejores condiciones para la práctica deportiva”. “Obviamente basta ver
el estado de estas instalaciones para concluir que se está muy lejos de
ello”.
Notícia extraída de: http://www.iulatina.org/drupal/articulos/general/latina-distrito-preolimpico